
Existen diferentes herramientas y equipos que pueden ser de gran utilidad para mantener nuestro auto en buen estado. Asimismo, hay tareas que se tienen que realizar de manera periódica, tales como la revisión de niveles de líquidos o el monitoreo de la presión de las llantas. En este caso en particular, un compresor de aire portátil tiene muchas ventajas que ofrecer, ya que nos permitirá lidiar con eventualidades y contratiempos que pueden surgir durante nuestros traslados.
Llevar las llantas en buenas condiciones es fundamental por motivos de seguridad, sin embargo, muchas personas tienen problemas para formarse el hábito de realizar una revisión periódica. Incluso, aquellas personas previsoras encontrarán muy funcional este artefacto, ya que se puede transportar con gran facilidad a bordo del vehículo.
¿Qué es un compresor de aire portátil?
Un compresor de aire portátil es una máquina cuya finalidad es aumentar o disminuir la presión para desplazar fluidos, entre los cuales se incluyen los gases o vapores. Su funcionamiento consiste en un intercambio de energía entre el artefacto y el aire, generando lo que se conoce como energía de flujo y así, eventualmente, aumentar la presión.
Cuando hablamos de un compresor portátil, dejamos fuera todos aquellos equipos que desempeñan la misma función, pero cuyo diseño dificulta su traslado. La mayoría de las opciones que encontraremos en el mercado tendrán una estructura con forma de concha, lo que permite guardar dentro sus propios accesorios. Tienen conexión para una toma de corriente continua, aunque habrá otros que nos den la posibilidad de usarlos con baterías de litio.
Ventajas de tener un compresor de aire portátil
Además de su ya mencionada portabilidad, otra ventaja de este tipo de aparatos es su facilidad de uso. Si bien pueden lucir un poco sofisticados, resulta muy sencillo emplearlos para inflar nuestras llantas. Precisamente, un panel LCD hace que la tarea sea intuitiva y agiliza la lectura de los datos.
Otra característica que resulta útil es su memoria interna. Lo ideal es elegir un compresor que nos permita programa la presión de nuestras llantas.
Cómo usar un compresor de aire portátil
Antes de comenzar a realizar conexiones, lo primero es establecer la presión adecuada de nuestras llantas en la pantalla LCD, con base en las indicaciones del fabricante. Posteriormente, tendremos la posibilidad de guardar este valor en el sistema de memoria, a fin de no demorarnos estableciendo el valor correcto.
Llegó el momento de conectar la boquilla del compresor en la entrada de aire de la llanta. Una vez que compruebe que se llevó a cabo la sincronización, el equipo comenzará a ajustar la presión. La mayoría de los modelos digitales detienen el proceso cuando alcanzan el nivel establecido, por lo que no habrá necesidad de estar pendiente.
Los factores de compra
Existen diferentes factores que debes considerar a la hora de adquirir un compresor de aire portátil. Entre ellos, se encuentra la potencia; lo normal es que los de uso casero tengan niveles bajos para tareas básicas, tales como inflar llantas de autos, motos o bicicletas. El riesgo sería adquirir uno profesional que entregue mayor potencia de la que necesitamos para actividades sencillas.
De igual manera, evalúa el método de alimentación del compresor y elige el que mejor se adapte a tus necesidades. Algunos ofrecen varias opciones para darles mayor versatilidad; en todo caso, te recomendamos hacerte de uno que funcione con la toma de 12V del propio vehículo o con baterías de litio. Elegir alguno que solo permita la conexión a una toma de corriente continua, limitará su uso de forma notable.
Fuente: automexico

