Automovilismo conducción consejos

Cómo conducir con malas condiciones climáticas.

La peligrosidad a la que nos exponemos en condiciones extremas del clima residen principalmente en la dificultad para realizar maniobras, conducir con prudencia y controlar el vehículo en situaciones delicadas, como por ejemplo y sobre todo, la lluvia. En casos en los que el suelo esté resbaladizo, haya mala visibilidad, una velocidad inadecuada, pueden causar complicaciones que estamos a tiempo de corregir y evitar.

Es por ello que, debemos adaptar nuestra velocidad a las circunstancias del terreno, estado del suelo y de visibilidad, aumentar la distancia de seguridad con el resto de vehículos que nos preceden para aumentar nuestra capacidad de reacción ante un imprevisto, evitar frenadas bruscas y realizar las maniobras suavemente, controlar el perfecto estado de los elementos de nuestro vehículo como las luces, neumáticos y equipo especial como cadenas, chalecos, triángulos de emergencia, etc. Es por eso que en másrefacciones.mx te damos algunos consejos para evitar accidentes.

Cómo conducir con lluvia

La lluvia como hemos dicho es uno de los elementos causantes de peores condiciones en carretera y, por tanto, mayor número de accidentes, debido a que genera una menor visibilidad y reduce la adherencia de forma extrema desde las primeras gotas. Además, los días de lluvia en grandes ciudades provocan una circulación más lenta 

Sobre todo debemos extremar la precaución cuando corramos el riesgo de perder el control y estabilidad del vehículo consecuencia de una presión inadecuada de los neumáticos o el desgaste de la profundidad del dibujo. Si nos encontramos de frente con una zona encharcada debemos alejarnos rápidamente de ella.

Lo que debemos hacer en estos casos es mantener la atención en una buena limpieza y estado de los faros, espejos, parabrisas y limpiaparabrisas para obtener una mejor visión del entorno. Podemos quitar el vaho de los cristales usando aire caliente o el aire acondicionado con potencia, algo con lo que todos los vehículos actuales cuentan de serie. Es importante encender el alumbrado de cruce, sobre todo para ser vistos, y aumentar la distancia de seguridad para evitar frenazos a destiempo.

Cómo conducir con niebla

Es habitual encontrar niebla en zonas de montaña y de frío, pero algunas regiones también cuentan con temporadas amplias de niebla. Conducir en estos casos implica un humedecimiento general de la calzada pudiendo hacerla más deslizante. Por lo tanto es aconsejable una reducción drástica de la velocidad hasta límites que nos permitan conducir tranquilos.

El uso de las luces largas no es aconsejable ya que pueden provocar un efecto rebote que nos deslumbre a nosotros mismo. Además, podemos usar las marcas longitudinales, central y laterales, como guía del camino y no perder la referencia de por dónde circulamos. En caso de perder la referencia de la calzada y caer en los nervios, podemos retirarnos a un lado de la calzada y conducir a una velocidad más baja por el arcén con las luces de emergencia hasta que las circunstancias nos permitan volver a circular con total confianza.

Cómo conducir con viento

Es peligroso su efecto sorpresa cuando golpea en ráfagas o racheado al salir de túneles, edificios, zonas resguardadas o durante el adelantamiento de vehículos voluminosos. Antes de adelantar estamos contrarrestando el viento girando levemente el volante en su dirección, pero al sobrepasar a otro vehículo, nos ocultamos del viento y podemos ser aspirados hacia dentro. Una vez realizamos el adelantamiento volvemos a sentir el empuje del aire, por lo que el control firme del volante ejerciendo la presión necesaria nos estabilizará en relación a estas ráfagas.

Podemos anticipar estos movimientos con la simple observación del entorno, elementos, materiales y polvo que sobrevuelen por efecto del aire nos avisará de que debemos reducir la velocidad para mejorar la capacidad de respuesta del motor y sujetar el volante con seguridad. Es importante igualmente no perder la calma ni asustarnos por las sacudidas, pues aunque a veces pueda soplar con mayor fuerza y pueda sentirse un empuje bravo del coche, no hay que olvidar que estamos al mando y que no vamos a salir volando por los aires. Cuanto más firmes y seguros sujetemos el volante a una velocidad adecuada, con mayor fluidez podremos contrarrestar el efecto del viento, evitando la agitación.

Fuente:  http://www.circulaseguro.com/seguridad-vial-invierno-conducir-lluvia-nieve-niebla-viento/

Comparte en:
Articulos relacionados
¿Cómo puedo saber si tengo el embrague gastado?
Cambio del triángulo de suspensión
Las cuatro señales que te avisan para cambiar los frenos hoy y no mañana

Deja un comentario