Los autos de hace más de 100 años

Por MASREFACCIONES.MX

El ritmo al que avanza la tecnología en estos tiempos es algo que jamás se había visto. Hoy en día el avance tecnológico más importante es rebasado por algo que lo puede hacer más rápido y mejor en cuestión de meses. Aun así, hay cosas que no nos dejan de sorprender, como tener el compendio de todo el conocimiento humano a través de la historia en la palma de nuestras manos, o que un auto de producción rebase los 400 km/h.

El automóvil es una pieza de tecnología que ha evolucionado bastante en el último par de décadas. La popularización de los motores híbridos y eléctricos han formado parte sumamente importante en el cambio que han presentado los autos últimamente, sin mencionar el impulso que se le está dando a las tecnologías de conducción autónoma. El futuro es ahora y los sueños más descabellados de los autores de ciencia ficción ya están aquí. Lo único que nos falta es que los autos vuelen, y al ritmo que vamos parece que eventualmente sucederá.

Pero por el momento, los autos siguen siendo autos, y aunque difieren mucho de cómo eran en sus inicios, siguen teniendo cuatro ruedas, un volante y pedales. Pero en realidad, ¿qué tan diferentes son de los vehículos que se podían comprar hace 100 años? No hay muchas marcas que han sobrevivido tanto tiempo, pero las que lo han hecho es por algo, y algunas siguen utilizando la misma fórmula, aunque evidentemente actualizada.

Es importante mencionar que justo hace 100 años, Europa estaba sumida en la guerra más grande que había visto hasta la fecha, por lo que la industria automotriz prácticamente detuvo su avance comercial para centrarse en el desarrollo militar, por lo que los autos más emblemáticos de esta época fueron creados algunos años antes.

El lujo no tiene nada que ver con los gadgets

Hoy en día, entre más equipado esté un auto, más se considera “de lujo”. El problema es que ya todos cuentan con cosas que antes estaban reservadas para los modelos más caros, como los vidrios y seguros eléctricos, dirección asistida y aire acondicionado, por lo que el “lujo” de un auto se debe medir de otra manera… la manera antigua.

El lujo no depende de los gadgets y el equipamiento, sino de la capacidad del auto de qué tanto te puede aislar de lo que pasa afuera. Esto se logra por medio de insonorización de la cabina, una puesta a punto en la suspensión que te haga pensar que el auto está flotando, con un habitáculo con materiales y acabados tan bien hechos que prefieras estar ahí que en tu propia sala.

Hay pocas marcas que logran esto, y Rolls-Royce siempre es la primera que viene a la mente. Actualmente, Rolls-Royce sigue siendo la marca de lujo por excelencia, y hace 100 años también lo era. Los modelos de la marca británica de hace un centenario distan mucho de los actuales, pero ambos comparten la misma premisa: ser el mejor auto de lujo del mundo. Evidentemente hace 100 años el equipamiento no tenía nada que ver con lo que hay hoy en día, pero el lujo nunca se trató de eso.

El lujo no se trata de equipamiento, se trata de la experiencia de manejo

El Rolls-Royce Silver Ghost 40/50 era el auto de lujo por excelencia hace 100 años. Era un auto diseñado específicamente para reducir las vibraciones del motor aparte de contar con bastante potencia. 80 caballos de fuerza pueden no ser mucho hoy en día, pero en 1917, era bastante. El Silver Ghost estaba muy bien equipado, contaba con una transmisión de cuatro velocidades, encendido eléctrico y luces eléctricas. Si algo se ha demostrado a través de los años, es que el lujo no se mide en equipamiento, se mide en la experiencia de manejo.

Rolls-Royce Silver Ghost - Wikipedia, la enciclopedia libre
Fuente: Wikipedia

Cuando los automóviles comenzaron a popularizarse, evidentemente eran bastante caros, pero poco a poco su precio fue disminuyendo, y la llegada del Ford Modelo T con su línea de producción abarató mucho más los costos, permitiéndole a la gente común poder comprar un auto. En 1908, un Ford Modelo T costaba en Estados Unidos 850 dólares, cerca de 25 mil dólares actualmente, mientras que para 1916 el precio había bajado a 260 dólares, el equivalente a poco menos de 6 mil dólares en la actualidad. Gracias al Ford Modelo T, las familias por fin pudieron hacer el cambio de carruajes de caballos a automóviles.

Esta facilidad de adquisición fue lo que popularizó al auto, al menos en América, pero como era de esperarse, el auto más barato generalmente es el más austero. El Modelo T estaba disponible en muchas versiones y el equipamiento dependía mucho de lo que el cliente quisiera ponerle, pero la versión base de inicio prácticamente no tenía más que el volante, los pedales y los asientos. A diferencia de lo que se puede pensar, en sus inicios el Modelo T estaba disponible en varios colores, fue hasta 1914 que se comenzaron a pintar todos de color negro para ahorrar costos.

Qué es el Modelo T de Ford y por qué es tan importante? – Mechanic Garage
Fuente: motorpasion

Desde que se inventaron los autos, se inventaron las carreras de autos

El término “auto deportivo” se acuñó hasta después de la Primera Guerra Mundial, pero eso no quiere decir que no existieran ejemplares que estaban diseñados para ser lo más rápidos posible. Evidentemente las velocidades que alcanzaban en esa época no se comparaban con los más de 400 km/h a los que puede llegar un Bugatti Veyron hoy en día, pero en 1905 ya estaban rebasando los 160 km/h, aunque fue hasta 1949 que un auto de producción rompió la barrera de los 200 km/h.

La importancia de los vehículos de trabajo

Las pick-ups han sido parte sumamente importante de la industria automotriz, sobre todo en Estados Unidos. Los vehículos de trabajo personales han sido parte importante del crecimiento de la industria y del país como tal. Chevrolet ha estado haciendo pick-ups desde hace 100 años, y la fórmula sigue siendo la misma: crear un vehículo de carga que pueda llevar al menos a dos personas cómodas en la carretera al mismo tiempo que carga con una tonelada de material. La capacidad de carga ha cambiado bastante, pero la idea es esa.

La primera pick-up creada por Chevrolet llegó en 1918 y tenía una capacidad de carga de una tonelada. Irónicamente se llamaba Model T… sí, le pusieron el mismo nombre que al auto más famoso y más vendido del mundo en esa época. El precio de la Chevrolet Model T era de 1,245 dólares, poco más de 20 mil dólares de la actualidad.

Esta pick-up se creó como una respuesta del Ford Modelo TT, una versión pick-up del Modelo T que se vendía únicamente como chasis, el cliente tenía que conseguir su propia carrocería. Esto suena muy extraño hoy en día, pero en esa época era muy común comprar el chasis de un auto y que alguien más fabricará la carrocería. 

Fuente: motorpasion

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