Para realizar este proceso es necesario desmontar la válvula (lo cual debe llevarlo a cabo un profesional cualificado) y, una vez quitada, se puede proceder a su limpieza, empleando para ello un producto como: aditivos para limpieza de válvulas EGR.
En realidad, este tipo de productos tienen propiedades que pueden contribuir a su mantenimiento. Se suelen denominar limpiadores de carburadores. Se recomienda usar los aditivos solo para mantenimiento, y exclusivamente en válvulas EGR mecánicas, ya que en las eléctricas podría dar lugar a fallos en la centralita. Hay que tener en cuenta que no todas las averías en la válvula EGR son a causa de la suciedad. También pueden sufrir problemas mecánicos en su mecanismo de apertura y cierre o problemas electrónicos. Por todo ello, en el taller siempre debemos apostar por la solución más profesional, que es la sustitución de la válvula.
